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Los grandes hombres y mujeres


Por diversos que sean los temperamentos y aptitudes de los grandes hombres y mujeres , todos tienen una carácteristica en común: no se comparan con los demás, prefieren seguir su propia carrera bajo sus propias condiciones.

Convierta los fracasos en fortaleza moral


Los individuos que viven a sus anchas han descubierto que las pruebas por las que pasan los vuelven más sensibles y amantes, a la vez que les forjan perserverancia y carácter. Saben que los logros que merecen recordarse están manchados con la sangre de la deligencia y marcados por las cicatrices del desengaño.


En las páginas de la historia se cuentan hechos heroicos de hombres y mujeres intrépidos que triunfaron a pesar de impedimentos y adversidades, y así revelaron su espíritu victorioso.

Dedicarse a los demás


Crea usted en sus semejantes, y dése el tiempo necesario para alimentar sus sueños. Un sabio dijo" Si quieres un año de prosperidad, cultiva cereales. Pero si lo que quieres son diez años de bonanza, cultiva a hombres y mujeres".

Si trata de contribuir con algo bueno en las actividades de familiares, amigos y colegas, que sea con los nutrientes de la gratitud y el aliento, y el tiempo y la energía empleados en la consecución de las aspiraciones de ellos.

Si se le da a un árbol un mínimo de alimento, vivirá, pero no crecerá; en cambio, si se le da alimento en cantidad superior a la indispensable para existencia, el árbol vivirá, crecerá y dará fruto.

Vida


Eurípides dijo: "Quién sabe si la vida no es lo que los hombres llaman muerte y la muerte lo que los hombres llaman vida?.

Me veo a las puertas de la muerte y no quiero partir, pero me ha llegado la hora.

Me despido, aferrándome un poco a las personas amadas y de cuya compañía he disfrutado.

Mis ojos observan por última vez el increíble colorido y belleza que me rodea; mientras me animo las tinieblas me envuelven.

Me precipito por un túnel para salir a una deslumbrante claridad que me ciega.

Manos toscas me manejan. Protesto y una voz exclama: "¡Es una niña, señora!.

"Acaba de dar a la luz una preciosa niña". Así he entrado en lo que llamamos vida

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